17 Septiembre 2006
Gran jornada la del pasado sábado.
Tras el madrugón que supone salir de la cama antes de las 9hs de un sábado, gran parte de la concurrencia acudió a llenar los tanques en el bar MDQ -propiedad de nuestro fichaje más reciente, Gato- donde fuimos honrados con los mejores sandwichitos de miga que uno puede encontrar en Baleares.
Tras el desayuno, vino la caravana que atravesó Mallorca para concentrarse en Alcúdia, donde Joan Lluís (de mallorca-rugby.com) tenía preparado el buen campo de césped que tiene a su disposición.
Los dos equipos, posibles y probables, iniciaron el ritual de vestirse antes de enfrentar la primera batalla de la temporada, aliñada con el morbo que siempre trae implícito un Ponent vs Ponent. Venda por aquí, reflex por allá, la camaradería reinó entre todos, aunque las miradas fueron afilándose cuando Tito hizo los dos equipos.
Los unos, llamémosles probables, se calzaron la gloriosa camiseta verdiblanca del ascenso a 1ª, mientras los otros, posibles, usaron la rojiblanca camiseta de los crotos playeros y otras prendas que no fuesen verdes.
Duro calentamiento y a jugar.
Costó poner los motores a punto, pero el resumen del rugby desarrollado durante el encuentro es bueno si consideramos las fechas en las que nos encontramos.
Durante la primera parte, los posibles arrinconaron a los rivales en su propio campo, haciendo buen uso del viento a favor. A pesar de las múltiples ocasiones generadas, el equipo capitaneado por Edu Arrivi no supo apuntillar al rival debido a los infinitos fallos de manejo de balón, especialmente en su línea de 3/4.
En el complemento, los posibles siguieron con su carga y sus errores, inteligentemente aprovechados por el equipo rival, que apoyó un par de ensayos en sendos contraataques.
Fueron éstos quienes se llevaron el gato al agua y ahora sólo queda esperar la revancha del próximo sábado.
Todos sabemos que el Ponent es "más que un club" y que el final del partido no supone el final de la fiesta.
Hubo tercer tiempo, con copas pagadas por algún perdedor y luego buena parte de la plantilla se fue a comer al centro histórico de Alcúdia, antes de marcharse a reponer fuerzas para el asado nocturno en el que Emanuel celebró su cumpleaños.
El club casi al completo se dio cita junto al fuego hasta altas horas de la madrugada, en una fiesta casi vikinga que terminó en Paseo Marítimo de Palma.
Lo mejor de la jornada: El largo día de rugby y camaradería.
Lo peor de la jornada: Los que nos fuimos a dormir temprano.
¡Gracias a Facu por su arbitraje!
P.d.: Pueden ver las fotos en nuestra galería.




